miércoles, 15 de mayo de 2013

QUÉ PASA AQUÌ? (Oswaldo Martínez)



Que difícil le está resultando al gobierno el solucionar problemas puntuales como  son el desabastecimiento y especulación de productos de la cesta alimentaria y otros.  Se anuncia la importación de 760.000 toneladas de alimentos como una medida compensatoria para aliviar “Temporalmente”   la escasez de algunos rubros importantes. 

Una vez arriben al país y comiencen a llenar los anaqueles, la gente se volcará a adquirirlo como sea, haciendo largas colas, peleando por un puesto en la fila, hasta desaparecerlos de nuevo. Ya , más que de necesidad, es una cuestión de cultura promovida con éxito por los medios privados como parte de tácticas con objetivos bien definidos.  A manera de ejemplo, si alguien que nunca consume caraotas y nisiquiera le gustan, al verlas desaparecer salen a buscarlas con desespero y adquirir la mayor cantidad posible.  En poco tiempo, el Estado deberá invertir en una nueva importación.
Quiénes se benefician de esto?  Los comerciantes, los especuladores, funcionarios corruptos, contrabandistas y hasta algunos buhoneros se unen al bochinche. Las divisas necesarias para materias primas, equipos, maquinarias, repuestos, etc. son desviadas para adquirir alimentos y capear el temporal.  No solo en el área alimentaria, sino en todos los rubros, seguimos dependiendo de los monopolios privados para el normal funcionamiento del país.
   Veamos un caso en particular:  La harina de maíz. Será que es muy difícil fabricarla?  En absoluto;  luego de desgranado el maíz, producido en nuestras tierras, se cuece, se muele, se empaca y se vende.  Si el estado promocionase en el país,  adicionales a las actuales, dos o más pequeñas o medianas procesadoras en cada estado, no solo podríamos abastecer el mercado nacional, sino exportar el excedente e independizar el monopolio de su distribución.  Hay suficientes evidencias de Harina Pan en USA y Colombia, cuando aquí se lucha por conseguirla.
Si usted por curiosidad, se toma la molestia de revisar el origen de los productos que consume, verá casos como: Vegetales picados de USA, jabón de tocador y  pasta dental de Mejico y Colombia, agua de coco enlatada de Tailandia, leche descremada de Ecuador, jabón para las manos de Turquía y así seguirá la larga lista encontrada.  Cree usted que solo sabemos comprar y consumir? Será que nadie sabe hacer mantequilla, margarina, jabón, crema de dientes o enlatados de cualquier vaina y venderlas?. “ Que es lo que pasa?”
Nadie puede negar que el Estado ha hecho inmensos esfuerzos para incentivar y aumentar la producción alimenticia en general. Se han logrado resultados, pero siguen siendo escasos e insuficientes.  El campesino, el pequeño ganadero, el granjero, pescador y otros, siguen viviendo en la Edad Media. No salen de abajo.  Necesitan un hábitat diferente, con títulos de propiedad de lo que tienen, una casa digna para asentar su familia, colegios para sus hijos, servicio médico gratuito, posibilidad de adquirir vehículos de carga, pensión de vejez y un apoyo permanente del  Estado en cuanto a su desarrollo como productor y como persona.  Viviendo casi como damnificados, no se les puede exigir que den más de lo que realmente pueden  dar.
   Si usted es citadino, pueblerino, incluso indígena y posee cualidades como ser emprendedor, con iniciativa, sea profesional o no y desea ser un pequeño o mediano fabricante de “algo” y así lo decide, qué necesita?  Primeramente deberá tener asistencia legal y jurídica de cómo hacerlo.  Si lo hará como cooperativa, empresa social, comunal, o simplemente privada y que en cualquiera fuese el caso, el Estado le proporcione el apoyo necesario para su arranque,  puesta en marcha y éxito en su gestión. Entonces, cuál es el problema?
Primeramente deberá lograr que le paren bola, lo tomen en serio y estén dispuestos a ayudarle.  Logrado esto, comienza el calvario.  Ud. se verá sometido a una larga y penosa permisologia para volverse loco.  Para agilizar cualquier trámite deberá aprender a bajarse irremediablemente de la mula, o se quedará esperando hasta envejecer.  Recibirá los peores tratos de su vida y ruegue a Dios que el  Seniat no lo ponga como “Contribuyente especial”.  Tendrá además que aprender a levantarse a las cuatro de la madrugada, a hacer largas colas en el  Inpsasel, Alcaldía, el mismo Seniat y muchos otros organismos públicos  para pagar o le clavan una multa de hermosas unidades tributarias.  Si en su proceso de fabricación requiere algún material de los llamados controlados, se jodió.  Ahí la vaina es peor.  Todo lo tendrá que tramitar por Caracas y hasta pagarle avión y viáticos a funcionarios para que vengan a hacerle inspección.  La mula, siempre de por medio.  Se recuerda que Chávez ordenó que nadie debería pasar mas de media hora en un banco, bien, allí usted perderá la paciencia, si aún le queda. 
   Para acceder a los materiales y materias primas que requiera, caes penosamente en manos de los monopolios, que harán contigo lo que les venga en gana.  Sin aviso te cambian los precios a cada rato y si protestas te amenazan con no venderte más.
   Si eres terco y persistente y logras superar todo lo anterior multiplicado por cuatro y decides venderle a organismos  del  Estado, deberás sacar nuevos permisos como el RNC y tendrás que hacerte amigo de la mamá de Tarzán.  Logrado esto y comienzas a venderles, si das crédito, te pagarán cuando la rana eche pelos y hasta quebrarán tu pequeño negocio.
Recuerdas cuando nuestro Líder dispuso con carácter de ley que ningún pedido de algún organismo oficial emita una Orden de Compra sin tener los recursos asegurados y deberían abonarte la mitad del valor cuando lo requirieses para capital de trabajo. Bueno, toda esa vaina se les olvidó.  También ordenó nuestro Comandante que luego de cumplir con la entrega el comprador no debería demorar más de quince días para cancelarte.  Tampoco le paran bola a eso.
Por la falta de seguimiento a las disposiciones acordadas y que pudiesen beneficiarnos, nos volvemos cada día más apáticos.  En mi caso particular traté de adquirir un camión NHR de GM en noviembre del 2012, me lo presupuestaron en aprox.  Bs. 170.000,oo.    El banco se hizo el pendejo y me aprobó el crédito en Febrero de 2013.   Los camiones desaparecieron.  A la fecha,  Mayo de 2013, me llaman y el mismo camión vale ahora Bs.  380.000,oo màs seguro y otros.  La inicial ahora es mayor a lo que costaba el camión y el banco debe rehacer el préstamo por una cantidad mucho más alta.
   Igualmente, y como último ejemplo: Para fabricar un producto,  muy escaso por cierto, se necesita  Urea.  La misma se produce y exporta aquí.  Al pasar a ser una materia prima “controlada”  la RENOVACION del  permiso del C.I.C.P.C. demoró un año.  Al querer comprar unos diez sacos en la proveedora estatal, me dicen:“ Ese permiso no sirve para un carajo”,  tienes que tener una carta que te acredite como Productor Agropecuario.  Si no, no te vendemos ni un kilito. No puedo fabricar el producto.
   Ahora sabes por qué no hacemos nada aquí.  Compramos productos extranjeros con registros sanitarios piratas y nos ponen en la etiqueta cualquier vaina.  Mientras más complicadas,  parece que es mejor.  Sabías que los concentrados de refrescos vienen de matrices en Ecuador y Brasil.  Aquí solo les ponemos agua, azúcar y los embotellamos.  No nos dejan hacer nada.  A quién le echamos la culpa, al gobierno?,   A intereses transnacionales? A nosotros mismos?
   Ahora sabes qué es lo que pasa!
Oswaldo Martínez
@osmar1001

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