miércoles, 5 de abril de 2017

CUANDO LOS CÓDIGOS TE INQUIETAN. Por: Manolo Silva



Existen muchas acepciones de este vocablo, en la genética, en el derecho, en comunicación, en informática (código binario), en la seguridad y otros muchos, esta crónica ajustada a tres mil caracteres no va a dar espacio para tratar especialmente de un código al que le he cogido cierta manía pues cual pitonisa y arrojando resultados en contra de mis principios revolucionarios, tengo la facultad de adivinar, me refiero al código de conducta de algunos personajes de la política criolla e internacional, no más les pongo el ojo, hago una nota sobre lo que considero una falla y ¡zas!, ¡brincan la talanquera!.
Así me paso con los campeones de la traición Luis Miquelena e Ismael García, después Rafael Simón Jiménez  y Raúl Baduel, más tarde el inefable Gobernador de Lara Henri Falcón y más reciente Giordani y su combo de ex-ministros y aporreadores mareados socialistas y por supuesto, una gran chorrera más de campeones de la garrocha.
Es que van por allí con su actitud, con su conducta, con su código, igual que el Cura de San Juan de Dios, “por más que te tongonees siempre se te ve el bojote”, van soltando frases, van justificando vainas, van dándose cuenta que Maduro es un dictador y “con Chávez la vaina no era así”, hasta que de repente ¡pum!, sin darte cuenta, estas pidiendo la aplicación de la “carta democrática” para tu hermosa patria; que te importa que haya un derramamiento de sangre, lo importante es que saquemos a Maduro y a la cuerda de “delincuentes comunistas que lo acompañan”.
A todos ellos he hecho referencia en mis publicaciones o en mis programas radiales, siempre he alertado de sus pre-conductas pre-salta talanqueras hasta que desgraciadamente me dan la razón cuando el hecho se consuma.
En lo internacional, pueden buscar las crónicas por mí escritas advirtiendo de las posturas “raras” o sinuosas de dos conspicuos líderes mundiales que terminaron abjurando de la revolución bolivariana, o por lo menos deslindándose de Maduro cuando sus opiniones para bien o para mal, ejercían un efecto devastador contra Venezuela por su peso político, me refiero a Pablito Iglesias  y al Pepe Mujica este último mentor de quien desgobierna la OEA.
Y ahora, tengo un mal pálpito con quien acaba de ganar las elecciones en el país cuya capital se encuentra en el mero centro del mundo, ojalá que mi percepción esté equivocada, pasando por lo que no ha dicho de Venezuela, al menos desde mi punto de vista, debió pronunciarse contra la cayapa mundial a la que nuestro país está siendo sometido, su silencio al respecto es atronador, cálculo político dirán algunos, código de conducta digo yo, mueve a suspicacia sus últimas declaraciones a un periodista cuando le pide a Julian Assange no inmiscuirse en asuntos del Ecuador, posición muy válida, solo que, sobre la posición fascista y provocadora de Guillermo Lasso en contra del fundador de WikiLeaks, Lenín Romero con su código de silencio no dijo esta boca es mía, amanecerá y veremos.
Manolo Silva

No hay comentarios: