lunes, 5 de enero de 2015

CARACAS, CARDENALES, DOLARES, Y TRAICIÓN A JOSE IGNACIO CABRUJAS. Por: Manolo Silva.





Manolo Silva
Había jurado seguir el ejemplo de Cabrujas, aquella carta-renuncia dirigida en su momento a Pedro Padrón Panza, que, llena de amargura e ironía retrataba con toda su crudeza al entonces dueño de Los Tiburones de la Guaira. Era el ejemplo a seguir aquel aciago día cuando sin anestesia y sin consultar a las bases de su fanaticada, Oscarcito Prieto nos anunciaba la venta del glorioso equipo “LEONES DEL CARACAS” a una de las organizaciones empresariales más ricas del país, me refiero al Grupo Cisneros pues se suponía que, al adueñarse del equipo, este sería tocado por la mano mágica del capital y de un solo coñazo la novena se convertiría en algo así como en los Yanquis de Nueva York a decir del equipo del que más gorras después de las de Capriles se ven por los lados de la oposición.
La decepción no tardó en llegar, a ese capital le importa un carajo el sentimiento de la fanaticada, a ese capital solo le interesa incrementar su inmensa fortuna con un espectáculo de factura barata pero, eso sí, con dólares preferenciales otorgados por el Estado. Bajo la premisa de mejoras sustanciales tanto en infraestructura como la calidad del béisbol en todos sus aspectos, los magnates del Béisbol Profesional fueron  beneficiados (según la prensa nacional), con doce millones de dólares preferenciales para esta temporada que está por culminar y, a no ser por el brillo de algún criollo o importado más o menos calificado en el béisbol del norte, creo que en ningún momento ha sido tan opaco el espectáculo.
Desestimé a Cabrujas en su ejemplo con Los Tiburones. Me había prometido no seguir jamás a Los Leones hasta que los Cisneros se deshicieran del equipo, me convertiría en fans del Golf un deporte del que no tengo ni puta idea pero, te da caché y al mismo tiempo te mimetizas para que ningún odioso fanático del Cardenales o antipático seguidor del Magallanes te joda la paciencia con sus irónicos comentarios. Amo al pueblo larense, lo dije en una ocasión, soy barquisimetido pero, en un recóndito lugar de mi alma sigo siendo un caraquista redomado y rodeado de cardenaleros por todos lados menos por uno, mi hija Natalia que, en eso de la cayapa por parte de los pajaritos, resistimos con estoicismo la jodedera de mi otra parte de la prole familiar mayoritaria y partidaria del equipo rojo. En cuanto a la novena de Valencia siempre ligo a que quede de último, creo que fue la única nota discordante que tenía con el Comandante Chávez, para mí los magallaneros son sencillamente insoportables.
Ahora en un plano más serio, mientras veía sin asombro como los escualos eliminaban a los Leones sin pena ni gloria, equipo que daba la impresión iba hacia el matadero cual manso cordero y después de ver a unos Cardenales dos horas más tarde vendiendo cara su derrota cuando ya la mala política de sus directivos lo había consumado todo, aun así, esa fanaticada larense extremadamente leal, metió veinte mil personas en el Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, me vienen a la mente algunas reflexiones:
¿A cuenta de que el Estado provee de dólares preferenciales a estos comerciantes del Béisbol Profesional? , que por decir lo menos han conspirado contra la Patria, todavía está fresca la actuación del Sr. Aveledo como presidente de la LVBP durante los fatídicos días de la huelga petrolera en diciembre del 2002. ¿Cómo se controlan esos dólares? , esa mediocre importación de peloteros a la que nos han acostumbrado estos últimos años parece indicar que, no todos los recursos van en el sentido de mejorar el espectáculo, es deber del Estado averiguar  de qué manera se gasta cada dólar asignado y si no se distrae para obtener ganancias que nada tienen que ver con el béisbol.
Ante este panorama, pregunto: ¿Qué pasó con aquella famosa liga que el Comandante apoyaba para que Venezuela disfrutara del béisbol profesional todo el año? ¿En qué estado se encuentran las obras del nuevo estadio para Caracas? y algunas otras preguntas que se quedan en el tintero para no fastidiar al lector. Siento haber traicionado a mi admirado José Ignacio y haber flaqueado ante la avasallante publicidad de los medios comerciales y ser víctima nuevamente del eterno fracaso de los “nuevos” Leones del Caracas.


msilvaplomo@hotmail,com


No hay comentarios: