viernes, 26 de abril de 2013

¿Un país dividido? (Nicmer Evans)

Se ha impuesto en las matrices de opinión pública nacionales e internacionales la tesis de que Venezuela es un país dividido. Esta tesis ha sido inoculada por medios extranjeros y sectores de la oposición que pretender plantear que si ellos no son los que gobiernan entonces Venezuela está divida en dos, y la tesis ahora trata de fundamentarse en los resultados electorales del 14 A que visualizan un país polarizado en casi un 50:50 del electorado en cuanto al modelo de país a desarrollar. A continuación haré algunas precisiones sobre el tema:
1. Venezuela no es un país dividido, un país dividido es Colombia, donde los conflictos internos plantean una confrontación existencial entre dos proyectos de país (una guerra civil). 
2. La división artificial que busca colombianizar a Venezuela, tiene como intención, preparar el terreno para generar las condiciones de una guerra civil, ya que si estamos divididos, la única manera de volvernos a unir, según esta tesis, es exterminar al otro, y esto se alimenta de la intolerancia.  
3. Venezuela está polarizada electoralmente, y eso es sano, ya que demuestra que en el país existen proyectos confrontados, antagónicos, que han aprendido a convivir sobre la misma tierra, y dirimen sus conflictos electoralmente, lo que implica el desarrollo de una Política (con P mayúscula) que demuestra la madurez ciudadana que no cree en falsos consensos, base del pensamiento único, y acepta su deversidad dentro del plano de la unidad como Nación y como República. 
4. Quienes mantienen la tesis del país dividido juegan a la disolución de la República, lo que facilitaría un estado de anarquía que conduciría a una intervención imperialista en el marco de una nación fragmentada. 
5. Existen sectores del proceso revolucionario que han caído en el juego, reproduciendo esta tesis, sin darse cuenta que la realidad es que Venezuela es un país donde la Política ha encontrado su mayor expresión en la práctica de la democracia participativa y protagónica y esto genera una lucha antagónica no existencial.  
6. No existe Política ni Democracia si no están presentes las diferencias o situaciones antogónicas, si éstas no están, nos encontramos ante una hegemonía de pensamiento único, y esto fue lo que pasó en Venezuela antes de que Chávez asumiera el poder. Venezuela, producto del Pacto de Punto Fijo, asumió un sólo pensamiento, un único modelo político, pero con dos caras disfrazadas de alternabilidad. En la actualidad, aquellos que habían sido paulatinamente exterminados en ese modelo de pensamiento único, gobiernan, y aquellos que difieren tienen espacios donde participar sin ser exterminados, tales como: La Asamblea Nacional, Gobernaciones y Alcaldías. 
7. No podemos ni debemos aceptar la tesis de la "Venezuela Dividida", ya que si eso pasa, estaremos cayendo en una trampa "caza bobos", desconociendo así la capacidad de control y mando de las mayoría sobre las minorías sin desconocerlas. 
El socialismo, como alternativa al modelo hegemónico dominante mundial, sigue siendo la mejor evidencia de la existencia de una democracia sólida, siempre que las diferencias se resuelvan con votos, sin negociar principios y sin crear falsos consenso. 

1 comentario:

LUCHAR, GANAR Y PERDER dijo...

SALUDANDO POR ACA..EL TWITTER NO ME PEMITE NADA, CREO QUE ME PUSIERON EN LA MIRA, JAJAJJAJA..ABAZOS